Cómo afectan los disruptores hormonales en todas las etapas de la mujer

Si eres mujer y estás leyendo este artículo te interesa especialmente, así que quédate conmigo hasta el final porque tengo muchas cosas interesantes que contarte sobre  los disruptores hormonales.  ¿Sabías que afectan negativamente mucho más a las mujeres que a los hombres?

¿Y qué son los disruptores hormonales?

También conocidos como los EDCS, “endocrine disruptors”. Son sustancias químicas toxicas  presentes en nuestro medio ambiente que imitan o mimetizan nuestras hormonas, tienen la capacidad de alterar nuestro sistema hormonal, afectar negativamente nuestra salud en general, al medio ambiente y muy especialmente a la fauna silvestre. Los disruptores endocrinos entran en nuestro organismo a través del aire que respiramos, los alimentos que ingerimos, el agua que bebemos y a través de la piel almacenándose en el tejido graso. Cualquier elemento capaz de perturbar el equilibrio hormonal tendrá un impacto directo en la salud de cualquier ser vivo.

Y es que nuestro cuerpo es una fábrica de hormonas. Las hormonas son mensajeros químicos de nuestro cuerpo que viajan a través de la sangre hacia los distintos tejidos y órganos. Se podría decir que son como llaves que afectan e intervienen en muchos procesos distintos del cuerpo.

Tenemos hormonas que intervienen en el crecimiento y desarrollo como la hormona GH, hormonas que intervienen en el metabolismo como la insulina por todos conocida y las hormonas tiroideas, hormonas fundamentales que regulan la función sexual, la reproducción y la fertilidad como los estrógenos (hormonas femeninas) y andrógenos, hormonas que regulan el estado anímico como las endorfinas, la oxitócina, tiroxina, cortisol y adrenalina por nombrar algunos.

Y para poder fabricar todo este arsenal de hormonas nuestro cuerpo cuenta con una serie de glándulas endocrinas repartidas a lo largo del cuerpo. Todas nuestras hormonas deben estar en perfecto equilibrio ya que un exceso o un déficit ocasionan muchos problemas de salud. Se pueden medir en sangre, orina y/o saliva.

En la actualidad se han detectado más de 1000 productos químicos con esta capacidad disruptora.

¿Dónde los podemos encontrar?

En el “teflón” de las sartenes antiadherentes, los pesticidas y herbicidas como el “glifosato” que se encuentra en las frutas, verduras e incluso en el agua que bebemos. Los “ptalatos” presentes en los juguetes, perfumes y productos de cosmética habitual. Los “parabenos” conservantes habituales en cosmética, champús y aditivos alimentarios.

También están los famosos “bisfenoles”, como el “bisfenol A” presente en botellas y tuppers de plástico, latas e incluso en los tickets de la compra. El “triclosan” que se encuentra en cosméticos, pastas de dientes, jabones y desodorantes. Las “Benzofenonas”, también en cosmética, y muy especialmente en los protectores solares, siendo estos especialmente muy nocivos durante el embarazo porque se acumulan en la placenta del feto,  llegando inclusive a poder causar problemas hormonales irreversibles en el bebé.

También encontraremos estos disruptores endocrinos en los pesticidas y plaguicidas presentes en las frutas y verduras no ecológicas.

Y por último, aunque no es lo último están los “fluoratos” contenidos en vacunas, productos dentífricos y agua de beber.

Y ahora te estarás preguntando mi querida lectora, por qué los disruptores endocrinos nos perjudican más a las mujeres. La respuesta es sencilla, está en nuestra grasa.

Existen dos tipos distintos de grasa en el cuerpo humano, la grasa blanca y la grasa parda o marrón. La grasa blanca constituye el 20/25% del peso corporal y es nuestro reservorio de energía y hormonas. En las mujeres se acumula en caderas y glúteos y en los hombres en el abdomen. La grasa marrón tiene una función termorreguladora y genera calor en respuesta al frio exterior.

Pues bien las mujeres acumulamos estos disruptores hormonales en nuestra grasa, en las caderas y muslos, ahí donde está nuestro reservorio hormonal.

¿Cómo nos afectan estos disruptores endocrinos?

Lo cierto es que estamos expuestos continuamente.

Disruptores endocrinos, autismo y reducción de coeficiente intelectualComo he comentado antes entran en nuestro cuerpo a través de la piel con los productos cosméticos, a través de la respiración, la dieta y el agua que bebemos. Tienen la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica, cruzar la placenta llegando al feto y a la leche materna.

Estas sustancias químicas pueden persistir en nuestro cuerpo hasta 10 años. En general se ha visto que pueden favorecer el cáncer de mama y próstata, producen obesidad, infertilidad tanto en mujeres como en hombres, diabetes, asma y problemas de neuro desarrollo en el niño.

En mujeres pueden llegar a provocar muchos problemas ginecológicos como endometriosis, síndrome del ovario poliquístico, pubertad precoz, menopausia precoz y esterilidad. Por si fuera poco también pueden afectar negativamente nuestra salud respiratoria, cardiovascular, metabólica, cognitiva (alzheimer) y reproductiva, etc.

Por poner un ejemplo muy gráfico el Bisfenol A presente en los plásticos favorece la obesidad, la diabetes, la hiperactividad y el cáncer de mama.

Pero no desesperes mi querida lectora porque ahora voy a compartir contigo todas las acciones positivas que si puedes implementar en tu vida para minimizar la exposición a los EDCS. La clave está en tu estilo de vida y en los productos que utilizas.

Aquí tienes 10 consejos que te serán de gran utilidad para reducir drásticamente tu exposición a los EDCS:

  • Toma alimentos ecológicos, verduras y frutas que no contengan pesticidas ni herbicidas.
  • Evita tomar lácteos enteros y lácteos en general ya que los disruptores endocrinos se acumulan en la grasa animal.
  • Evita las latas y alimentos envasados en plástico ya que liberan antimonio, ptalatos, estireno y bisfenol A.
  • Usa siempre cosmética natural que contenga conservantes y aromas naturales.
  • Evita los conservantes sintéticos como los parabenos (etilparabeno, sutilparabeno, etc.), triclosan en dentífricos, aromas, perfumes y filtros solares sintéticos provenientes del petróleo.
  • En el hogar usa detergentes ECO como bicarbonato, vinagre, limón, jabón natural y agua oxigenada.
  • Evita los insecticidas domésticos y usa repelentes naturales que funcionan igual de bien y no intoxican.
  • Utiliza materiales como madera maciza, metal, cristal o cerámica en vez de plástico.
  • Para cocinar deshecha sartenes con material anti adherente como el teflón y usa en vez ollas y sartenes de acero quirúrgico inoxidable.
  • Fuera de casa pide siempre tickets de la compra sin bisfenol.
  • Evita a ser posible la tintorería ya que usan “percloetileno” para eliminar las manchas.

 


Gogo Bela MacQuillan

gogo bela naturópata dieta alcalinaTerapeuta integral con más de 15 años de experiencia con consulta privada. Especialista en Medicina Preventiva y Alcalinidad. Formada en Naturopatía, Medicina Tradicional China, Acupuntura, Moxibustión en C.E.N.A.C. Formada en Homeopatía y en Terapias Florales según sistemas de Bach y California.

Posee extensos conocimientos en medicina preventiva, nutrición alcalina así como en diversas vías para la desintoxicación y depuración del organismo. Es conferenciante regular y asesora técnica en Alcalinidad de la empresa Alkaline Care, S.L. Actualmente tiene su consulta privada en Barcelona.

 

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario