Falsos mitos sobre la dieta alcalina (I parte)

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Falsos mitos sobre la dieta alcalina: La popularidad de la dieta alcalina y la falta de información fehaciente sobre la misma, ha propiciado la aparición de una serie de falsos mitos en torno a ella. Pero… ¿son realmente ciertos?

Más allá de una moda

En los últimos años la alcalinidad se ha convertido en un tema popular entre la sociedad. Pero en realidad, se viene estudiando e investigado sobre ello desde el siglo pasado por médicos, científicos e investigadores tales como:

  • Otto warburgOtto Heinrich Warburg, que sostenía una hipótesis que relacionaba la acidez y falta de oxígeno con el desarrollo de enfermedades.
  • Alfred Pischinger, médico, histólogo y embriólogo austriaco, padre de la histoquímica y creador del concepto de sistema básico. Alfred_PischingerAfirmaba que el origen de las enfermedades procede de la saturación de residuos tóxicos ácidos.

“La enfermedad empieza alrededor de la célula. Es el entorno celular el que degradará a la célula”

ALCALINIDAD, NUEVO PARADIGMA

El origen de los falsos mitos sobre la dieta alcalina

Al extenderse el concepto de forma tan rápida y amplia en los últimos años, sin disponer de demasiada información científica que esté disponible y al alcance de todos, se han ido generando versiones e interpretaciones de todo tipo que desvirtúan y deforman el propósito y la eficacia de la dieta alcalina.

Ello, sumado a que, como ocurre con la mayoría de nuevos paradigmas contrarios a lo que conocemos, todavía hay cierto escepticismo y confusión entre la comunidad médica convencional con respecto al tema, han surgido una serie de mitos sobre la alcalinidad que vamos a esclarecer para ayudar a disipar dudas y adquirir una mayor comprensión del propósito real de la dieta alcalina.

Este es el primer artículo de toda una serie que vamos a dedicar a identificar y rebatir los falsos mitos sobre la dieta alcalina. 

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FALSOS MITOS SOBRE LA DIETA ALCALINA

Parte I

  • MITO NÚMERO 1: La dieta alcalina persigue alcalinizar el pH de la sangre.

flujo sanguíneoLa dieta alcalina no pretende en ningún caso variar el pH sanguíneo (uno de los principales mitos sobre la dieta alcalina). El pH de la sangre tiene un valor estable (entre 7,3 y 7,4) que el cuerpo hará lo todo posible por mantener, puesto que una leve variación en el mismo ocasionaría graves problemas para la salud. El objetivo de la dieta alcalina es darle al cuerpo los recursos necesarios para facilitarle el trabajo al organismo, para que pueda mantener ese pH con el menor esfuerzo posible.

Esta es la confusión principal por la que muchos critican la dieta alcalina. Por lo que es importante entender bien que la dieta alcalina no persigue modificar el pH sanguíneo. Este error de base, genera críticas que desvirtúan y ponen en entredicho las bases científicas de la alcalinidad, cuando en realidad, es tan simple como que la dieta alcalina no tiene como objetivo lo que en muchos casos erróneamente se afirma.

Se trata de darle el apoyo necesario a nuestro cuerpo para eliminar y minimizar el estrés y la saturación de toxinas procedentes de un estilo de vida acidificante y proporcionarle las herramientas necesarias que le ayuden a preservar su equilibrio natural.

  • MITO NÚMERO 2: No se puede alcalinizar el cuerpo, el cuerpo tiene sus propios mecanismos internos de regulación para mantener su pH.

Es cierto que el cuerpo humano posee un mecanismo de regulación interna. Comoya hemos comentado en el MITO NÚMERO 1, la sangre tiene un pH que oscila siempre entre 7,3 y 7,4 y que el cuerpo siempre mantendrá ante todo y por encima de todo.

Entonces, cuando hablamos de alcalinizar el organismo, ¿a qué nos referimos?líquido intersticial

Cuando hablamos de alcalinizarnos o acidificarnos no hablamos del pH sanguíneo, sino del pH intersticial, que es el líquido que baña nuestras células y a través del cual éstas obtienen los nutrientes, electrolitos y oxígeno necesarios y al que van a parar también los desechos celulares.

Este líquido sí puede alcalinizarse o acidificarse en base a lo que comemos y otros factores relativos al estilo de vida.

Si nos alimentamos de comida basura, por ejemplo, nuestras células no sólo estarán peor nutridas, sino que además generarán una cantidad de toxinas mucho mayor que si comemos de forma más saludable. En cambio, si basamos nuestra dieta en alimentos alcalinizantes y que no generen toxicidad, el terreno se mantendrá limpio y oxigenado. Y nuestro cuerpo, no tendrá que invertir tanto esfuerzo en regularse. 

  • MITO NÚMERO 3: Que el pH de la orina sea ácido es bueno porque indica que el cuerpo está eliminando ácidos.

Nuestros filtros naturales –hígado, riñones, pulmones y piel- son los responsables de depurar y limpiar el cuerpo de los ácidos tóxicos y, si pH ácidobien es cierto que la orina es uno de los principales vehículos de eliminación de toxinas del organismo, ello no quiere decir que un pH ácido sea un buen síntoma.

El quid de la cuestión reside en la cantidad de elementos tóxicos y acidificantes que ingerimos y a los que estamos expuestos. En condiciones normales, el pH de la primera orina de la mañana, sí debería ser ligeramente ácido, fruto de los trabajos de limpieza y depuración realizados por nuestro cuerpo durante la noche. Sin embargo, durante el día, nuestro pH en orina debería ser ligeramente alcalino (entre 7 y 7,5), y ello indicaría que no hay un exceso de acidez y toxicidad en el organismo.

*Si quieres saber cómo medir tu pH en orina correctamente, te recomendamos éste artículo!

  • MITO NÚMERO 4: el pH de la orina nos indica el pH de la sangre.

Los valores del pH sanguíneo y en orina son independientes. Como ya hemos comentado, los riñonespH sangre y orina se encargan de la eliminación de los residuos procedentes de nuestro  propio metabolismo, la dieta y el estilo de vida a través de la orina. Por tanto el pH de la misma variará en función de nuestros hábitos alimenticios y estilo de vida, y nos dará información de cuán ácidos o alcalinos estamos, pudiendo variar entre un 4 y un 8.

En cambio, el pH de la sangre es estable, sólo tiene una ligera variabilidad de entre 7,3 y 7,4 (uno de los principales falsos mitos sobre la dieta alcalina afirma que ésta alcaliniza la sangre, y no es así). Por lo que, el pH sanguíneo no nos revela nuestro estado de alcalinidad/acidez.

¿Quieres saber más sobre falsos mitos sobre la dieta alcalina? Si te gustaría que habláramos sobre otros mitos entorno a la alcalinidad, ¡déjanos un comentario!


Bibliografía:

– WARBURG, O. H. (1956) “On The Origins of Cancer Cells Otto Warburg en Science. New Series, Vol. 123, No. 3191, (Feb. 24, 1956), pp. 309-314

– PISCHINGER, A (2007). The Extracellular Matrix and Ground Regulatrion. California: North Atlantics Books

3 Comments on “Falsos mitos sobre la dieta alcalina (I parte)”

  1. El tema de la alcalinidad es lo que estaba investigando para mejorar la calidad de vida de mi y mi familia. Agradezco a ustedes por compartir en forma gratuita este tema. Muchas bendiciones y que Dios les de sabiduría para seguir adelante.
    Saludos
    Gloria

    1. ¡Hola Margarita! Gracias a ti por tus palabras. Nos alegra saber que el contenido te resulta útil e interesante. Si tienes alguna duda, estamos a tu disposición para ayudarte 🙂

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