Dieta Alcalina Alkaline Care Nadia Torres

Cómo recuperé mi salud gracias a la dieta alcalina

Nota: compartimos este breve y claro artículo sobre la dieta alcalina, cómo aplicarla y el testimonio de Nadia Torres sobre su completa recuperación de la enfermedad de condromalacia, caracterizada por la degeneración del cartílago de la rótula y que según la medicina ortodoxa, NO tiene cura.

Principios básicos de la dieta alcalina

En primer lugar me gustaría decir que más que una dieta, hablamos de la alcalinidad como estilo de vida. No solamente se trata de la alimentación, sino que hay muchos factores que inciden en la acidificación del organismo. Por ejemplo, el estrés, la falta de sueño o la contaminación electromagnética. En mi opinión, este último factor es de vital importancia, ya que uno puede incrementar las horas de sueño o ir a clases de yoga para relajarse y despejar la mente, pero frente a la radiación electromagnética a la que estamos expuestos constantemente con el teléfono móvil, el microondas, o la vitrocerámina de inducción (y son solo algunos ejemplos), poco podemos hacer. Es difícil escapar de ella a no ser que te vayas a vivir a una isla desierta. Y no vamos a ponernos tan extremistas, ¿No?

O sí…

Isla desierta

En cualquier caso y como no existe una isla desierta para todos, hay que intentarcombatir estos agentes acidificantes llevando un estilo de vida lo más alcalino posible.

¿Cómo lo consigo? ¿Cómo fomento un estado alcalino?

Lo fundamental para mantener un pH alcalino y consecuentemente un estado de salud óptimo es:

– Hidratarse bien y con agua de calidad. Ya os hablé de este tema aquí.

– Mejorar la dieta, llevar una alimentación más alcalina, más rica en verduras (ecológicas ¡por descontado!), cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas y frutas alcalinizantes como la granada, el limón o el pomelo. Ya sabéis que no hay que excluir todo lo acidificante, sino que el porcentaje debe ser 80% alimentos alcalinizantes y 20% alimentos saludables pero menos alcalinizantes. Pongo como ejemplo las frutas, aunque la mayoría son acidificantes, tienen una serie de propiedades muy beneficiosas para el organismo y por ello no debemos dejar de incluirlas en nuestra dieta.

Los alimentos más importantes a evitar, o reducir su consumo notablemente, son la carne y el pescado (sobre todo la carne roja), los lácteos, el azúcar y los hidratos de carbono refinados (esto incluye, pasta, pan y arroz blanco), refrescos carbonatados, alcohol y café. Suena muy complicado pero no lo es tanto. Y para muestra un botón, ya que en este blog tenéis ideas y recetas alcalinizantes y deliciosas. Y además, si ya sois vegetarianos o veganos, la cosa se simplifica bastante porque la mayoría de cosas ya las estaréis aplicando!

Os dejo el enlace de descarga de una guía de alimentos alcalinos y ácidos que ayuda bastante – Una aliada imprescindible para colgar en vuestra nevera.

Tabla alimentos alcalinos

Remarcar que es muy  importante que gran parte de las verduras que comamos sean crudas, ya que cuando las cocinamos se destruyen las enzimas digestivas, y se pierden la mayor parte de los minerales y vitaminas que contienen.

– Descansar adecuadamente, dormir lo suficiente.

– Complementar la dieta con minerales y complementos alcalinizantes (por ejemploagua de marpHour Salts… etc)

– Consumir la sal adecuada: Sal del Himalaya, sal marina sin tratar, Agua de mar… (estoy preparando un post específico sobre la sal, porque el tema da mucho de sí, así que pronto os cuento más sobre el tema)

– Vivir en paz emocional y espiritualmente.

– Llevar un estilo de vida tranquilo y en armonía.

– Realizar ejercicio físico moderado.

– Depurarse periódicamente.

Estos son los principios que deberéis seguir para estar alcalinos, llenos de vitalidad y energía!

Realmente, cuando tu nivel de pH sube hasta estar ligeramente alcalino, los cambios físicos y mentales que experimentas son muy notorios: tienes más energía y vitalidad, equilibras tu peso corporal, fortalece el sistema inmune, incrementas la calidad de la nutrición celular… y todo ello se resume en que tu organismo está mucho más limpio, libre de acidez, más fuerte, y por tanto es mucho más difícil enfermar, te mantienes más joven física y mentalmente ( mayor claridad mental), estás de mejor humor, más vital… en fin, los beneficios son innumerables.

En mi caso, puedo deciros que antes de cambiar mi estilo de vida, padecía condromalacia, una enfermedad caracterizada por la degeneración del cartílago de la rótula y que según la medicina ortodoxa, NO tiene cura, solo tratamiento para el dolor que produce. Había llegado a tal punto que subir escaleras me costaba horrores, no era capaz de subirme a unos tacones y había renunciado a cualquier tipo de deporte que no fuera el Pilates.

Pues bien, a día de hoy, el dolor ha desaparecido al 100%, los tacones vuelven a tener hueco en mi armario, y cada día salgo a patinar o a hacer trekking por la montaña. Este es solo un ejemplo, pero también he notado una mejora increíble en muchos otros aspectos, puesto que mi salud no era como para tirar cohetes precisamente.

Así que os animo a que poco a poco vayáis incorporando pequeños cambios en vuestra alimentación y estilo de vida, porque realmente ¡VALE LA PENA! y lo vais a notar en seguida.

Yo soy solo un ejemplo, pero os animo a investigar! os daréis cuenta de que la alimentación verde, y en especial la cruda, ha cambiado la vida de muchas personas.

corazón sano

Fuente: por Nadia Torres, autora del blog Comer sano es fácil, 

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